El Gobierno dominicano considera imperativo retomar en el corto plazo el reajuste de la tarifa eléctrica, una medida que podría impactar directamente el presupuesto de los hogares si se traduce en un aumento del precio que pagan los usuarios por el servicio.
La propuesta está contemplada en el Plan Nacional Plurianual del Sector Público 2025-2028, elaborado por el Ministerio de Hacienda y Economía, que identifica el esquema tarifario desactualizado como uno de los factores detrás del déficit financiero de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE).
El documento plantea que la tarifa debe avanzar hacia un esquema que refleje los costos reales del servicio y permita desmontar progresivamente el subsidio cruzado. El proceso de ajuste había sido suspendido en 2022 debido a las presiones inflacionarias.
La principal razón expuesta por las autoridades es el déficit financiero que arrastran las tres distribuidoras públicas: Edesur, Edenorte y Edeeste.
Según el plan gubernamental, este déficit está relacionado con un esquema tarifario que no refleja completamente los costos del servicio. Mantener esta situación obliga al Estado a destinar recursos públicos para cubrir las pérdidas de las empresas.
Es más, entre 2014 y 2024, el Estado dominicano transfirió RD$505,629 millones para cubrir el saldo negativo de las tres distribuidoras. El Gobierno sostiene que enfrentar el problema requiere actuar en tres áreas: reformar la tarifa eléctrica, reducir las pérdidas de las distribuidoras y acelerar la transición energética.
