Un hallazgo inesperado tiene a la comunidad científica prestando atención a un medicamento que, hasta ahora, era conocido casi exclusivamente por su uso en el tratamiento de la disfunción eréctil. Se trata del sildenafil, principio activo del popular fármaco Viagra, el cual —según una nueva investigación— podría jugar un papel relevante en la contención de las metástasis tumorales.
El estudio fue publicado en la revista científica Cancer Research y estuvo encabezado por la investigadora Ayelet Erez, del Weizmann Institute of Science. De acuerdo con sus hallazgos, este componente reduciría la capacidad que tienen las células cancerosas de aprovechar el colesterol, un recurso que resulta clave para que dichas células puedan desplazarse desde el tumor original hacia otras zonas del cuerpo.
El mecanismo detrás de este posible efecto tiene que ver con la manera en que el sildenafil interactúa con el organismo. El fármaco actúa bloqueando la enzima fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), lo cual provoca un aumento en los niveles de una molécula llamada cGMP.
Ese incremento, a su vez, interfiere con una proteína responsable de transportar el colesterol dentro de las células. Como consecuencia, disminuye la cantidad de colesterol disponible para las células tumorales, las cuales —según el estudio— resultan particularmente sensibles a esa reducción y dependen en gran medida de este componente para expandirse.
Los investigadores plantean además que el efecto podría potenciarse si el sildenafil se combina con estatinas, medicamentos ampliamente utilizados para reducir la producción de colesterol en el cuerpo. Según el equipo detrás del estudio, esta combinación podría aumentar la eficacia a la hora de frenar el avance de las metástasis.
