La amenaza de Donald Trump de imponer un "embargo comercial" a España por su postura en la guerra de Irán -después de que el Gobierno haya negado el uso de sus bases militares a las fuerzas estadounidenses que participan en el ataque- pone en jaque casi 47.000 millones de euros de comercio entre ambos países. El año pasado, nuestro país exportó 16.716 millones (un 8% menos) a la primera economía del mundo, de la que importó bienes por un total de 30.175 millones, un 7% más que el ejercicio previo.
Los datos de comercio exterior que publicó recientemente el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa confirman que el déficit comercial con EEUU -la diferencia entre lo que nuestro país exporta e importa- se disparó más del 34% hasta superar los 13.400 millones, en plena guerra de aranceles desatada por el inquilino de la Casa Blanca. Es cierto que el peso de los intercambios con Washington es relativamente modesto, puesto que representa poco más del 4% del total de las ventas al exterior y apenas un 6% de las importaciones.
El aceite de oliva, el vino y la aceituna de mesa en el ámbito agroalimentario, y los motores, las máquinas, el material eléctrico o los productos farmacéuticos lideran el listado de productos que España vende a Estados Unidos. Los de la rama industrial son los más expuestos. En este grupo se incluyen las semimanufacturas, aquellos productos a medio camino entre las materias primas extraídas de la naturaleza y los bienes listos para consumir (como el aluminio, los aceros, el cobre o los productos químicos) así como los bienes de equipo que, como la maquinaria o las herramientas, se emplean para fabricar otros bienes. n




