El papa León XIV advirtió a los jóvenes del peligro de la adicción en el uso del teléfono y de las aplicaciones y les pidió que pongan límites a su uso, al saludar a los chicos y chicas que participan en los campamentos de verano que organiza el Vaticano. Existe, dijo, «una especie de adicción que, a propósito, las aplicaciones de nuestros teléfonos móviles ponen en nuestros programas. Intentan hacernos dependientes de esta tecnología».
Por ello, el papa aconsejó a los jóvenes «establecer límites» y decir: «Después de cierta hora, no miraré más mi teléfono»; «en ciertos momentos, hablaré con mi familia en su lugar; intentamos pasar tiempo juntos». «Hay que buscar a Dios en la oración, buscar a Dios juntos, en la familia, vivir un poco más libremente de esta dependencia de la tecnología», les dijo.
También indicó que «la tecnología puede ser muy buena y la necesitamos para muchas cosas, pero, cuando estamos juntos, no es necesario tener un teléfono móvil, un celular o una tableta en nuestras manos todo el tiempo». Es muy importante formar amistades, reunirnos, jugar juntos, tal vez incluso estudiar juntos como personas, no como computadoras o máquinas, como tecno-robots. Somos seres humanos, personas, y el contacto con los demás es muy importante
», señaló a los niños y niñas reunidos en el Aula Pablo VI.




