El pasado 5 de agosto, la saltadora dominicana Evelina Minaya alcanzó una marca de 6.49 metros para conquistar la medalla de plata en la prueba de salto largo. Sin embargo, al finalizar la competencia, mientras los otros 22 medallistas del atletismo celebraban sus logros, Minaya no saltó de alegría: rompió en llanto.
Detrás de aquella emoción había una difícil situación familiar. Su madre, Máximena Belize, quien ha sido su principal apoyo a lo largo de su carrera deportiva, se encontraba postrada en cama debido a un cáncer.
La situación no ha cambiado, pero tampoco ha cambiado la determinación de la atleta. A pesar de las dificultades personales y físicas que atraviesa, Minaya ya tiene la mirada puesta en su próximo gran objetivo: los Juegos Panamericanos Lima 2027.

"Soy guapa", expresó con determinación la atleta al referirse a su capacidad para superar los momentos difíciles. A esto se suma una molestia en ambas tibias, que, según explicó, la afecta desde mayo.
Por esta razón, Minaya se tomará un período de descanso antes de regresar a los entrenamientos. "Quiero ir a los Juegos Panamericanos. Yo sé que puedo", afirmó la saltadora a Diario Libre desde Puerto Plata, donde reside.
La medalla de plata obtenida en Santiago de Chile representa uno de los logros más importantes de su carrera y una muestra de su potencial en el salto largo.
Fue precisamente en Puerto Plata, específicamente en el municipio de Montellano, donde Minaya descubrió su pasión por el atletismo. Allí comenzó su formación deportiva bajo la orientación de sus primeros entrenadores, Ana Castillo y Hugo Guzmán.
Ahora, la atleta espera recuperar plenamente su condición física para volver a los entrenamientos. Su intención es comenzar nuevamente a trotar dentro de poco más de un mes, siempre que la condición de sus tibias se lo permita.
Mientras enfrenta los retos personales y físicos que atraviesa, Evelina Minaya mantiene firme su propósito de regresar a la pista y luchar por un lugar en los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
