El Gobierno de la República Dominicana aclaró formalmente que este país no realiza una triangulación ilícita de mercancías y se desvinculó de cualquier red de fraude comercial que perjudique a otros países.
Esta respuesta contundente surge tras la publicación del informe de la Casa Blanca titulado «La Gran Estafa del Transbordo» (The Great Transshipment Scam) que incluye a más de 40 países —entre ellos República Dominicana, México, Canadá y la Unión Europea— en una lista de territorios con riesgo potencial para el reenvío de productos chinos con el fin de evadir aranceles estadounidenses.
A través del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), las autoridades dominicanas fijaron su postura para proteger la reputación internacional del comercio local.
Aclararon que el informe estadounidense identifica riesgos por rutas logísticas, pero no impone sanciones, penalidades ni restricciones arancelarias contra la República Dominicana. Tampoco cuantifica un volumen de contrabando atribuido al país.
Enfatizaron que una cosa es la triangulación ilegal y otra muy distinta es la producción real, inversión productiva y nearshoring.
República Dominicana cuenta con plantas industriales, zonas francas y trabajadores dominicanos que añaden valor real y transformación sustancial a las mercancías antes de ser exportadas a los Estados Unidos.



