La Sociedad Dominicana de Emergenciología (Sodoem) alertó sobre la práctica cada vez más frecuente de trasladar ciudadanos arrestados durante operativos policiales a las salas de emergencias hospitalarias para obtener certificaciones médicas de "No lesiones", una costumbre que, según el gremio, contribuye al congestionamiento de los servicios y pone en riesgo la atención de pacientes con verdaderas urgencias.
La entidad explicó que diariamente llegan a los hospitales grupos de cinco, diez y hasta quince personas privadas de libertad para ser evaluadas antes de ingresar a un destacamento policial, ocupando espacio físico, recursos y tiempo médico en servicios que ya operan con altos niveles de saturación.
"Las salas de emergencias fueron creadas para atender pacientes con enfermedades o lesiones agudas. Una persona aparentemente sana, llevada únicamente para certificar su estado físico, no constituye una emergencia médica", señaló la organización en un comunicado.
Sodoem advirtió además que los médicos de emergencias reciben en numerosas ocasiones presión del personal de custodia para emitir certificaciones con rapidez, incluso interrumpiendo la atención de pacientes con urgencias reales.
"El médico de emergencias no puede ser colocado en la disyuntiva de abandonar un infarto, un accidente cerebrovascular o un niño críticamente enfermo para emitir una certificación de una persona que no presenta una condición urgente", subrayó.



