Economistas observan ley encarece los costos de empresas y las familias y la forma de hacer negocios. Plantean revisar la Ley 30-26 en breve, porque resta competitividad frente a otros paĂses.
Si alguien se preguntara el motivo por el cual el Gobierno no asume las reformas impositivas igual como en los paĂses desarrollados la respuesta varĂa. En realidad, la presiĂłn por nuevos recursos es una facultad cĂclica por la que atraviesan las administraciones, aunque en paĂses como RepĂşblica Dominicana, donde casi todo es importado, los salarios son precarios y no hay reembolsos generalizados, lo primordial es prestar atenciĂłn a los tĂ©cnicos y a la gente que tributa.
La Ley 30-26 fue aprobada sin muchas discusiones, pero esa medida está muy lejos de ser inofensiva al bolsillo de la gente comĂşn, del “sándwich” de la economĂa (clase media baja), razĂłn que motiva a varios economistas a pedir una revisiĂłn de la pieza.
La llamada Ley anticrisis, incluso, fue titulada este semana como “Un dinosaurio impositivo”, por el reconocido economista AndrĂ©s Dauhajre hijo, en su artĂculo semanal en El Caribe, al referirse especĂficamente a la Tasa Efectiva de TributaciĂłn (TET), que se aplica a todos los sectores y, que segĂşn la publicaciĂłn las grandes empresas pagarĂan una proporciĂłn menor que un pequeño negocio. Define como un absurdo el proyecto de ley aprobado.




